Inspirado en el monoplaza que dio el 1-2 a Leclerc y Sainz en Baréin 2022, este modelo a escala 1:12 replica cada alerón y vinilo sobre una carrocería de 47 × 16,6 × 10 cm. La electrónica 2,4 GHz mantiene el control estable hasta unos 25 m, mientras que la suspensión independiente y los neumáticos Pirelli permiten girar con precisión a 8-10 km/h.
El licenciamiento oficial Ferrari garantiza proporciones exactas sobre plástico ABS resistente a impactos ligeros. Los LED delanteros y traseros se activan al acelerar o frenar, realzando la exhibición nocturna.
La emisora pistol-grip de nueva generación permite carreras multijugador sin solaparse con otros vehículos y ofrece respuesta inmediata dentro de un radio de 25 m.
El coche funciona con 5 pilas AA y el mando con 2 AA; un juego alcalino ofrece hasta 25 min de conducción continua antes de sustituir o recargar.
Frente al Rastar Ferrari SF90 1:14 (8 km/h, puertas practicables) o al Maisto Tech Mercedes F1 W13 1:18 (27 MHz y rango <15 m), el Ferrari F1-75 de Rastar gana por su conectividad 2,4 GHz, mayor alcance y una representación aerodinámica más detallada. La velocidad es similar, pero la escala mayor y la suspensión independiente aportan estabilidad extra en rectas largas. Como punto mejorable, el uso de pilas AA implica recambios frecuentes frente a packs recargables de gama alta, y el chasis bajo limita su uso a superficies lisas. Con todo, su equilibrio entre realismo, control y facilidad de uso lo sitúa con una notable relación calidad-realismo para coleccionistas y aficionados que deseen revivir la experiencia de la Fórmula 1 sin complicaciones.