Diafragma planar NEO Supernano (NsD) con un grosor de apenas 1 – 2 µm (≈ 1 000 – 2 000 nm) permite una respuesta ultrarrápida y menor distorsión. Su impedancia nominal es de 18 Ω y la sensibilidad de 93,5 dB, valores que facilitan la reproducción desde fuentes portátiles, aunque un DAC/amp dedicado extrae todo el rango dinámico que el driver puede ofrecer.
La lámina superdelgada se tensa entre imanes de alta densidad y recibe una fuerza uniforme sobre toda la superficie, evitando modos de vibración no deseados. El resultado es un sonido de tránsito veloz, con graves controlados y agudos extensos sin fatiga.
Al ser planar, la impedancia se mantiene prácticamente plana en todo el espectro; no hay picos que compliquen la amplificación. Sin embargo, la sensibilidad moderada requiere voltaje adicional para alcanzar niveles de referencia con holgura; un pequeño amplificador balanceado desbloquea la microdinámica que un móvil no suministra.
Almohadillas aterciopeladas y diadema autoajustable distribuyen los 360 g para minimizar la presión. El diseño abierto favorece la ventilación y amplía la escena, aunque deja escapar sonido al exterior.
El cable TRRS de 3,5 mm con adaptador 6,35 mm ofrece compatibilidad inmediata y posibilita futuras mejoras con cables balanceados gracias al conector dual.
Frente al HE400se, el Deva brinda una escena más amplia y un grave algo más presente, pero comparte la necesidad de buena amplificación para brillar. Comparado con el Sundara, sacrifica algo de resolución media-alta a cambio de menor exigencia de potencia y un carácter más cálido. Su relación calidad-precio, el driver NsD ultrafino y la ergonomía lo convierten en un excelente punto de entrada al mundo planar; la fuga sonora y la ligera brillantez en grabaciones sibilantes son sus únicas concesiones.