El G25i 2026 es un monitor gaming de 24,5 pulgadas con panel Fast IPS y resolución Full HD a 1920 x 1080. Lo que lo define es que lleva 240 Hz de frecuencia de actualización en un formato compacto 16:9, pensado para quien quiere fluidez real en juegos rápidos sin ocupar demasiado espacio en el escritorio.
La razón principal para elegir este monitor sobre uno de 60 o 75 Hz es la fluidez en movimiento. Con 240 Hz, la imagen se actualiza cuatro veces por segundo que en un monitor estándar: en un FPS o un juego de acción, los enemigos se mueven con claridad y la puntería responde exactamente a lo que haces con el ratón, sin esa sensación de arrastre o retraso visual. El tiempo de respuesta de 1 ms GTG hace que cada píxel cambie de color antes de que llegue el siguiente fotograma, así los objetos en movimiento no dejan estela visible. Un matiz honesto: para sacarle todo el partido a los 240 Hz necesitas un PC que mueva esos fotogramas por segundo en el juego que uses; con equipos más modestos el salto respecto a 60 Hz sigue siendo muy evidente, pero no llegarás al techo del panel.
El Fast IPS resuelve un problema clásico de los monitores gaming: los paneles más rápidos solían tener peor color y los que tenían buen color eran lentos. Aquí no tienes que elegir. Los 178° de ángulo de visión en horizontal y vertical hacen que la imagen no se decolore ni pierda contraste aunque no estés perfectamente centrado frente a la pantalla, útil si la compartes con alguien al lado o trabajas en ángulo. Los 400 nits de brillo aguantan bien con luz artificial encendida; en cambio, con sol directo intenso sobre la pantalla sí notarás reflejos. En cuanto al contraste, el 1000:1 es el nivel habitual de los paneles IPS: correcto para jugar y trabajar a diario, pero si usas el monitor en una habitación muy oscura los negros tendrán un ligero gris en vez de ser completamente oscuros, que es la diferencia real respecto a un panel VA.
AMD FreeSync Premium sincroniza la tasa de refresco del panel con la de tu tarjeta gráfica en tiempo real, así desaparece el tearing, esa imagen partida horizontalmente que aparece cuando la GPU y el monitor van a ritmos distintos. No necesitas configurar nada especial: se activa solo cuando la gráfica lo soporta, y también funciona con algunas GPU NVIDIA compatibles con FreeSync. Para conectar el PC y aprovechar los 240 Hz completos, usa el DisplayPort 1.4 incluido; el HDMI 2.0 también está, pero según la tarjeta gráfica puede limitar la frecuencia máxima. El jack de 3,5 mm en el propio monitor es cómodo: conectas los cascos ahí y el audio llega desde cualquier fuente que tengas enchufada, sin tocar el PC. Lo que hay que saber antes de comprar: este monitor no lleva altavoces integrados, así que necesitarás cascos o altavoces externos.
¿Puedo aprovechar los 240 Hz conectando el monitor con HDMI o necesito DisplayPort?
Para los 240 Hz completos, lo más seguro es usar el DisplayPort 1.4. El HDMI 2.0 también está disponible, pero según la tarjeta gráfica puede limitar la frecuencia máxima que alcanzas.
¿FreeSync Premium funciona con tarjetas gráficas NVIDIA además de AMD?
Sí, muchas GPU NVIDIA recientes son compatibles con FreeSync, así que la sincronización adaptativa funciona también con ellas, aunque NVIDIA no garantiza compatibilidad en todos los modelos.
¿El soporte ajusta la altura o solo la inclinación?
El soporte solo ajusta la inclinación, entre -5° y +15°. No sube ni baja en altura. Si quieres más opciones de posición, el monitor es compatible con brazos articulados y soportes de pared VESA 75 x 75 mm.
¿Este monitor tiene altavoces integrados o necesito cascos o altavoces externos?
No lleva altavoces. Para escuchar audio necesitas cascos o altavoces externos. Puedes conectar los cascos directamente al jack de 3,5 mm del propio monitor.
¿Se puede montar en un brazo articulado o en soporte de pared?
Sí. El monitor es compatible con el estándar VESA 75 x 75 mm, así que puedes desmontarlo del soporte incluido y fijarlo a cualquier brazo articulado o anclaje de pared que use ese patrón.
¿Qué diferencia real se nota al pasar de un monitor de 60 Hz a este de 240 Hz en juegos?
El cambio es claro desde el primer momento: el movimiento en pantalla se ve mucho más limpio, sin cortes ni arrastre visual. En juegos rápidos como FPS la puntería y la sensación de control mejoran notablemente. Eso sí, para ver esa diferencia al máximo necesitas que tu PC también genere muchos fotogramas por segundo en el juego; si la GPU va justa, el salto sigue siendo evidente respecto a 60 Hz pero no llegas al techo del panel.