Equipado con una batería sellada de litio de 10 años, este detector fotoeléctrico mantiene la vigilancia las 24 h sin cambios de pila ni cableado. Su tecnología Link⁺ permite enlazar hasta 24 unidades, de modo que todas suenan al mismo tiempo ante cualquier foco de humo, y el botón test/silencio ayuda a localizar rápidamente la alarma que lo activó. Además, realiza autocomprobaciones cada 60 s para asegurar que sensor, electrónica y batería funcionan correctamente.
El sensor óptico detecta partículas de combustión lenta antes de que se generen llamas, emitiendo una señal de ≥ 85 dB a 3 m acompañada de LED rojo intermitente. Su diseño a prueba de insectos evita falsas alarmas y opera sin condensación entre 4,4 °C y 37,8 °C y ≤ 85 % HR.
La pila CR123A integrada alimenta el dispositivo durante toda su vida útil de 10 años; cuando se aproxima el fin, el detector emite un pitido cada 60 s. El modo silencio (< 9 min) mitiga las alarmas molestas, y el consumo en reposo es inferior a 6 µA para maximizar la autonomía.
Gracias al módulo RF interno podrás crear una red doméstica sin Wi-Fi ni aplicación: basta con emparejar los detectores mediante un clic. Si alguno se dispara, todos los dispositivos alertan y, pulsando cualquiera, se identifica el origen en segundos, lo que acelera la evacuación.
Incluye soporte, tornillos y tacos; solo hay que fijar la base al techo y girar el detector hasta que encaje. Con sus 122 × 45 mm y 171 g se adapta a techos de yeso o placas magnéticas, y es apto exclusivamente para interiores.