Es el cable de alimentación oficial diseñado para ampliar el radio de instalación de la antena compacta de SpaceX. Con 30 metros de longitud, triplica la distancia del cable incluido de serie, permitiendo situar la antena en puntos con visibilidad total del cielo cuando la fuente de energía se encuentra alejada o en zonas con obstáculos físicos.
Esta variante de 30 metros resuelve las limitaciones de ubicación en terrenos complejos. Facilita el despliegue del terminal en zonas despejadas, tejados o puntos elevados, manteniendo la fuente de alimentación o el banco de baterías a cubierto. El diseño prioriza la conductividad necesaria para cubrir la distancia sin comprometer la integridad del equipo.
El cable cuenta con certificación IP67, lo que asegura resistencia total al polvo y protección ante inmersiones temporales en agua. Los conectores propietarios (macho a macho) integran juntas de estanqueidad de silicona para sellar el puerto de la Starlink Mini al conectarse. El recubrimiento exterior de polímero está tratado contra la radiación UV, evitando que el aislante se degrade tras una exposición prolongada a la intemperie.
Este cable transporta corriente continua (DC) mediante un núcleo de cobre libre de oxígeno (OFC). Debido a su longitud de 30 metros, existe una caída de tensión (Voltage Drop) física inherente. En instalaciones que utilicen fuentes de 12V, la resistencia del cable puede reducir el voltaje efectivo bajo carga máxima. Para un funcionamiento estable, se recomienda el uso de fuentes de alimentación de 24V o elevadores de tensión (boost converters) que mantengan el suministro cerca de los 30V que requiere el terminal.