Formato abierto con sujeción tipo clip para mantener la percepción del entorno sin renunciar a una escucha constante. La clave está en sus tres modos de escucha (Estándar, Voice Boost y Sound Leakage Reduction) y en una arquitectura pensada para reducir la fuga de sonido mediante el diseño de la carcasa y los orificios de ventilación. En llamadas, combina procesamiento por IA con sensor de conducción ósea para priorizar la voz.
El Sony LinkBuds Clip WF-LC900 emplea una silueta tipo brazalete y un ajuste abierto orientado a uso prolongado. Cada auricular pesa aprox. 6,4 g y se acompaña de almohadillas con cámara de aire para afinar la sujeción. Punto fuerte: sensación menos invasiva que un in-ear. Punto débil: al ser abierto, el aislamiento es limitado y el entorno siempre se percibe.
Integra una unidad de diafragma de 10 mm y respuesta en Bluetooth de 20–20.000 Hz. El motor DSEE™ ayuda a recuperar detalle en fuentes comprimidas y la app Sony | Sound Connect añade ecualizador de 10 bandas. Fortalece claridad y presencia vocal; como contrapartida, en entornos ruidosos puede requerir más volumen por el propio formato abierto.
Resultado: conversaciones más nítidas en movimiento. Límite: si el entorno es muy agresivo acústicamente, el diseño abierto no “encierra” la voz como un in-ear sellado.
La autonomía es uno de sus puntos fuertes; el punto menos favorable es que no busca competir en cancelación o aislamiento, sino en continuidad de uso.