Incorpora un panel Fast IPS de 27 pulgadas con resolución nativa QHD (2560 x 1440 píxeles). Esta configuración ofrece un equilibrio óptimo entre nitidez y rendimiento gráfico, permitiendo aprovechar al máximo tarjetas gráficas de gama media y alta. El panel es plano con relación de aspecto 16:9 e incluye un revestimiento mate antirreflejos para reducir reflejos en entornos con iluminación directa. Su sistema de retroiluminación WLED proporciona una iluminación uniforme en toda la superficie.
El monitor destaca especialmente por su tasa de refresco de 300 Hz, diseñada para minimizar el desenfoque en movimientos rápidos y reducir la latencia de entrada en juegos competitivos. Gracias a su tiempo de respuesta de 0,5 ms (MPRT), las transiciones de píxeles se producen prácticamente sin estela. Para evitar el efecto de tearing, incorpora certificación NVIDIA G-Sync Compatible y soporte para VESA Adaptive Sync, asegurando la sincronización entre la GPU y el panel.
En el apartado de imagen, el monitor alcanza un brillo máximo de 400 cd/m², lo que permite compatibilidad con HDR10. El panel IPS de 8 bits es capaz de reproducir 16,7 millones de colores y mantiene ángulos de visión de 178° sin distorsión cromática. El contraste estático es de 1000:1, una cifra estándar en este tipo de paneles que garantiza una reproducción equilibrada de la imagen.
La conectividad incluye un DisplayPort 1.4, necesario para alcanzar los 300 Hz en resolución QHD, además de un HDMI 2.0 para dispositivos adicionales como consolas o portátiles. También integra un hub USB para conectar periféricos directamente al monitor, altavoces estéreo y una ranura de seguridad Kensington.
En términos de ergonomía, la peana permite ajustar altura, inclinación y giro, además de incorporar función pivot para rotar el panel 90° en vertical. El monitor es compatible con soportes VESA 100 x 100 mm, lo que facilita su instalación en brazos articulados o soportes de pared.
Pros:
Contras: