Emplean un diseño de oído abierto (Open-Ear) orientado a usuarios que requieren conciencia situacional constante sin comprometer la fidelidad sonora. A diferencia de los sistemas de conducción ósea, este modelo utiliza la tecnología JBL OpenSound mediante conducción aérea. Este sistema proyecta la presión sonora directamente hacia el canal auditivo, minimizando la dispersión y garantizando la privacidad del audio incluso en entornos públicos.
En el apartado técnico, el hardware cuenta con certificación Hi-Res Audio Wireless. Su respuesta de frecuencia se extiende de los 20 Hz a los 40 kHz, permitiendo una reproducción precisa de matices que suelen perderse en auriculares convencionales. Para optimizar el flujo de datos, integran el códec LDAC, capaz de transmitir tres veces más información que el estándar SBC (requiere dispositivo emisor compatible). El procesamiento se complementa con JBL Spatial Sound para ampliar la escena sonora y un algoritmo de graves adaptativo que compensa la pérdida de frecuencias bajas típica de los diseños abiertos.
La conectividad se actualiza al estándar Bluetooth 6.0. Esta versión reduce la latencia y mejora la estabilidad de la señal en la banda de 2.4 GHz. Soporta perfiles avanzados (A2DP V1.3.2, AVRCP V1.6.3, HFP V1.9) y permite la conexión multipunto, facilitando el cambio entre dispositivos de forma simultánea.
Para la gestión de llamadas, se ha instalado una matriz de 4 micrófonos con beamforming apoyada por un sensor de captura de voz por conducción ósea. Este sensor detecta las vibraciones de la mandíbula para aislar la voz del usuario frente a ruidos ambientales extremos, como viento fuerte o tráfico denso, asegurando una transmisión limpia.
La autonomía alcanza las 38 horas totales: 8 horas de uso continuo en los auriculares y 30 horas adicionales en el estuche. Este último es compatible con carga inalámbrica y carga rápida. El diseño físico se basa en un gancho dividido con bisagra ajustable y detalles metálicos, logrando un peso de 11.6 gramos por auricular. Cuentan con certificación IP54, garantizando protección contra polvo y salpicaduras. Todo el control táctil, la ecualización y las actualizaciones de firmware se gestionan a través de la app JBL Headphones.