Con el AMD Ryzen 5 7520U (4 núcleos Zen 2, hasta 4,3 GHz), 16 GB LPDDR5‑5500 soldados y un SSD NVMe PCIe 4.0 de 512 GB, este portátil de 15,6 ″ ofrece agilidad para ofimática intensiva, navegación multitarea y streaming FHD. Su pantalla antirreflejos de 250 nits y 45 % NTSC alcanza un 85 % de aprovechamiento frontal, todo en un chasis de 1,69 kg y 17,9 mm fabricado parcialmente con plásticos reciclados y certificado EPEAT Gold.
El Ryzen 5 7520U —litografía 6 nm— mantiene un TDP de 15 W que favorece la autonomía sin renunciar a fluidez en hojas de cálculo extensas ni videollamadas HD. La gráfica AMD Radeon 610M integrada acelera la decodificación AV1 para consumo multimedia, mientras el almacenamiento PCIe 4.0 reduce a segundos el arranque del sistema elegido.
Incluye USB‑C 3.2 Gen 1 (5 Gb/s, datos), dos USB‑A 5 Gb/s, HDMI 1.4b y combo audio, además de Wi‑Fi 6 1×1 + Bluetooth 5.3. La ausencia de carga o vídeo por USB‑C y la controladora inalámbrica 1×1 limitan la versatilidad frente a opciones más avanzadas.
Los altavoces duales y el HP Imagepad con gestos precisos facilitan el uso multimedia; el firmware TPM 2.0 y el interruptor físico de cámara refuerzan la seguridad para pymes y estudio remoto.
Dentro de la gama económica de 15 ″, este modelo ofrece una excelente relación prestaciones‑portabilidad: duplica la RAM del Lenovo V15 G4 (i3‑1315U) y supera su SSD en ancho de banda PCIe 4.0, aunque el Lenovo aporta Ethernet y USB‑C con DisplayPort. Frente al ASUS Vivobook 15 F1504VA (i5‑1334U) cede en potencia bruta y calidad de panel, pero compensa con memoria LPDDR5 soldada 16 GB de serie. El MSI Modern 15 B7M (Ryzen 7 7730U) mantiene ventaja multinúcleo y doble USB‑C con salida DP, a cambio de mayor precio y peso. Los puntos débiles del HP se concentran en el brillo de 250 nits, el puerto USB‑C limitado y la RAM no ampliable; sin embargo, quien busque un equipo ligero, silencioso y con autonomía solvente hallará en el 15‑fc0108ns un aliado equilibrado para productividad diaria y formación híbrida.