Un gimbal de bolsillo que libera la cámara del mango gracias a su sistema inalámbrico y magnético, permitiendo fijarla en cascos, salpicaderos o trípodes sin cables. Graba vídeo 4K 60 fps estabilizado en 3 ejes y captura fotos de 12 MP con un amplio ángulo de 130°, todo ello gestionado desde un control remoto con pantalla de 1,3″ que funciona hasta 10 m de distancia.
La cabeza desmontable pesa solo 86 g y el mango 73 g, de modo que el Feiyu Pocket 3 cabe en cualquier bolsillo. Su base imantada se adhiere a superficies metálicas y el joystick integrado facilita giros suaves, paneos y seguimiento facial sin complicaciones.
El sensor CMOS de 1/2,3″ con óptica 16 mm f/2.0 logra clips nítidos incluso al caminar. Ofrece slow motion 1080p 120 fps, timelapse en movimiento y panorámicas automatizadas; además, un selector Super Wide/Wide/Narrow corrige la distorsión según la escena y el rango ISO 100-3200 con obturaciones de 16 s-1/8000 s cubre de interior a exterior.
La cámara funciona una hora por sí sola y se extiende a casi dos con la batería del mango, recargable en 1,2 h. Admite microSD de hasta 512 GB, transmite como webcam 1080p por USB-C y se sincroniza vía Wi-Fi con la app Feiyu Cam para descargar, editar y compartir al instante.
Feiyu Pocket 3 introduce el concepto de gimbal “split” sin cables; algo que su rival directa, la DJI Pocket 3, solo logra con accesorios externos. Aunque su sensor es más pequeño y rinde peor en baja luz, la libertad de colocación y la facilidad de uso compensan para vloggers, motobloggers o creadores que necesitan ángulos imposibles. Frente a la anterior Pocket 2 S elimina el cable del cabezal, mejora la autonomía y mantiene un precio competitivo, situándose como la opción más flexible de la gama sub-compacta para quienes priorizan portabilidad y control remoto antes que prestaciones de cine.