Ventilador de aluminio de 16 200 Pa, corte activo FlexiRazor y fregado a 75 °C con base autolimpiante convierten a este robot en una unidad pensada para hogares que buscan mínima intervención humana. La estructura metálica del impulsor disipa mejor el calor que los habituales rotores plásticos, manteniendo la presión máxima durante toda la sesión sin caer de potencia. La navegación LiDAR se apoya en visión AI para reconocer más de 150 objetos; al detectar líquidos gira el cuerpo y ataca primero con la mopa para no arrastrar la mancha con las ruedas.
En lugar de la clásica cuchilla fija, el sistema FlexiRazor vibra 4 mm a 400 cortes/minuto dentro de la base, seccionando pelos enrollados sin riesgo de contacto directo. Así el cepillo principal mantiene su diámetro y la succión no se reduce con el tiempo.
El ciclo de lavado emplea agua a 75 °C, temperatura propia de pasteurización que disuelve grasa y restos de salsa donde los 55–60 °C habituales sólo desplazan la suciedad. Tras limpiar, la base seca la mopa con aire caliente para evitar olores.
La mopa se eleva automáticamente, pero la potente tracción puede arrastrar alfombras de baño o muebles muy livianos. Se recomienda marcar zonas prohibidas desde la app para piezas sueltas o de poco peso, garantizando una ruta estable.
La estación vacía el depósito, lava la mopa y la seca. La operación de autolavado es eficaz pero ruidosa; el secado con bomba de calor supera el nivel de conversación normal, por lo que conviene programarla en horario diurno. El sistema sin bolsa ahorra unos 70 € anuales en consumibles; basta aclarar el filtro HEPA y la bandeja extraíble una vez al mes.