Con estación-ancla de 5,2 kg con recogecables automático, batería interna de 4 500 mAh que mantiene la succión hasta 30 min si falla la corriente y pulverización triple guiada por WIN-SLAM 4.0 conforman la base tecnológica que sitúa a este robot por delante de los limpiacristales tradicionales con cable.
El conjunto de 12 protecciones combina succión de 5 500 Pa, sensores ópticos y un Sistema de Alimentación Ininterrumpida que evita la caída durante media hora. La estación actúa como contrapeso y puede soportar hasta 800 N de tracción, añadiendo una capa pasiva frente a imprevistos.
El algoritmo WIN-SLAM 4.0 alterna rutas en “S” y perímetro, dejando un margen técnico de 1-2 mm para conservar el vacío. Un modo exclusivo de limpieza de cantos mejora en un 65 % la captura de suciedad en marcos respecto a la generación anterior.
Tres boquillas de amplio ángulo humedecen homogeneamente la superficie, reduciendo las rayas visibles a contraluz. Para evitar halos se recomienda lavar o sustituir la mopa cada 20-30 m², aunque la autonomía cubra hasta 55 m² con una sola carga.
Con 63 dB de nivel sonoro —similar a una conversación animada— resulta más silencioso que la mayoría de aspiradores, pero no pasa inadvertido en estancias pequeñas. Consume apenas 60 W en pico gracias al ventilador de caudal variable.
Incluye cable de 4,8 m más cuerda de seguridad de 4 m, suficiente para ventanales de doble altura. Mopas y juntas de sellado están disponibles como kits de recambio oficiales, prolongando la vida útil sin perder rendimiento.
Respecto al WINBOT W1 PRO y a rivales como Hobot 2S, el Ecovacs WINBOT W2 PRO OMNI gana por integrar batería SAI y anclaje autoportante, eliminando la dependencia de enchufes sin sacrificar seguridad. El margen de bordes y el cambio frecuente de mopas son concesiones inevitables a la física, pero su combinación de precisión magnética, anclaje robusto y triple pulverización ofrece la mejor relación calidad-precisión para hogares con grandes ventanales o cristales exteriores de difícil acceso.