Una combinación de succión ciclónica de 18000 Pa, fregado con pulverización y estación de autolimpieza a 70 °C se unen para dejar el suelo impecable en una sola pasada. El diseño articulado (180 °) y su cabezal ultrafino de 7 cm permiten llegar bajo muebles sin esfuerzo, mientras que la iluminación LED verde revela la suciedad invisible a simple vista.
Su motor de 350 W trabaja junto al rodillo rediseñado para absorber polvo, derrames y manchas secas; de forma automática nebuliza agua para desincrustar la suciedad sin dejar cercos.
Gracias a la batería de 21,6 V alcanza hasta 50 min (≈223 m²). Al acoplarlo a la base, se recarga y lava el cepillo con agua caliente, terminando con un secado a 60 °C que evita malos olores y proliferación bacteriana.
Integra ciclón de 7 etapas y triple filtro que captura partículas finas sin perder potencia, reduciendo la reemisión de polvo.
El tanque de agua limpia de 600 ml y el de residual de 500 ml simplifican el mantenimiento; ambos se retiran y enjuagan en segundos.
Incluye cepillo motorizado para colchones, boquilla 2 en 1, cepillo quitapelusas y mangueras extensibles; el soporte de pared mantiene todo organizado.
Pesa poco, ofrece empuñadura cerrada y avisos por voz/display que comunican nivel de batería, modo y recordatorios de limpieza.
Frente a rivales directos como Tineco Floor One S3 o Dreame H12, la DEM-P40 Pro destaca por la autolimpieza a alta temperatura (sus competidores se quedan en agua fría) y por la luz LED verde, útil en superficies oscuras. También aporta más accesorios de serie, lo que reduce gastos extra. En potencia de succión se sitúa en la media del segmento, suficiente para hogares con mascotas, aunque lejos de los 22-24 kPa de modelos premium. La autonomía real ronda los 40 min en modo estándar —correcta— y su formato ligero favorece el uso diario. En conjunto ofrece una relación calidad-precio sobresaliente para quienes buscan aspirar y fregar sin complicaciones, con un plus de higiene gracias a la base auto-secante.