Compacto y supercardioide, el Boya BY-MM1+ concentra un audio limpio en la dirección de la cámara, minimizando el ambiente y realzando la voz. Su cápsula de condensador Electret funciona sin batería —basta con enchufarlo— e incorpora una salida de auriculares de 3,5 mm para monitorizar en tiempo real. Gracias a la sensibilidad de -36 dB ± 3 dB y una relación señal/ruido de 78 dB, ofrece grabaciones claras en exteriores y en interiores
El patrón supercardioide concentra la captación frontal y atenúa laterales y parte trasera, ideal para vlogging, streaming y entrevistas. La respuesta en frecuencia de 20 Hz-18 kHz captura tanto diálogo como efectos sonoros con naturalidad.
Incluye cables TRRS-TRS y TRRS-TRRS de 3,5 mm, lo que permite usarlo con smartphones, cámaras DSLR, videocámaras o portátiles sin adaptadores extra. La salida de auriculares facilita el control del audio en movilidad o sobre trípode.
El chasis metálico de Ø26 × 100 mm apenas pesa 60 g, e incluye la montura Rycote Lyre para absorber vibraciones y un parabrisas peludo para grabación al aire libre. Todo el kit cabe en un bolsillo y se instala en segundos.
En comparación con el Boya BY-MM1 original, el BY-MM1+ añade salida de auriculares y mejora la relación señal/ruido, elevando la calidad en grabación móvil. Frente a rivales como el Rode VideoMicro, ofrece un kit más completo (shock mount Rycote y cables duales) manteniendo un peso similar. Como punto débil, su tamaño reducido limita la captura de graves muy profundos, pero a cambio consigue una relación calidad-portabilidad sobresaliente para creadores que necesitan audio direccional sin complicaciones.