El PVPR o Precio recomendado es el precio al que el fabricante recomienda vender el producto que ha sido proporcionado por el fabricante, distribuidor u otro vendedor.
Powerplanet muestra el Precio recomendado como precio de referencia para fines de comparación.
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Los Skullcandy Crusher Wireless son auriculares de diadema circumaurales: las almohadillas rodean toda la oreja en lugar de apoyarse sobre ella. El diseño es plegable, así que se compactan para meterlos en una mochila. Su rasgo central es un control deslizante de graves sensoriales que, a diferencia de un ecualizador corriente, añade vibración física en las propias almohadillas, no solo más volumen de bajo. Esa vibración se nota en la oreja, y se puede ajustar a gusto o desactivar del todo.
La mayoría de auriculares con «bajos potentes» simplemente amplifica las frecuencias graves. El Crusher Wireless hace algo diferente: el deslizador lateral activa una vibración háptica en las almohadillas que se siente físicamente en el pabellón de la oreja. Puedes ponerlo a cero para un perfil de sonido limpio, o subirlo progresivamente según el género musical o el momento. La contrapartida honesta: con el deslizador al máximo esa vibración puede volverse fatigante en sesiones de dos horas o más. El punto medio suele dar mejor resultado para escuchas largas, y merece la pena probarlo antes de asumir que más siempre es mejor.
Con 40 horas de autonomía por carga, estos cascos cubren varios días de uso habitual antes de tener que enchufarlos. Para quien escucha tres o cuatro horas diarias, eso son más de diez jornadas seguidas. Cuando la batería se agota, el cable con jack incluido mantiene la reproducción conectado al móvil u otro dispositivo: la batería deja de ser un punto de fallo. El micrófono integrado es compatible tanto con iPhone como con Android para atender llamadas directamente desde los cascos. El aislamiento de ruido funciona por cierre físico de las almohadillas, no por electrónica activa: reduce el ruido del entorno gracias al sellado circumaural, pero no lo elimina como haría una cancelación activa, y a cambio no consume batería extra para ello.
Circumaural significa que las almohadillas de cuero artificial rodean completamente la oreja en lugar de presionar sobre ella, lo que reparte mejor la presión y resulta más cómodo en sesiones largas. Al plegarse, los arcos se compactan y el conjunto cabe en una mochila sin ocupar demasiado. El aislamiento pasivo depende del sello físico de las almohadillas contra la cabeza: reduce notablemente el ruido ambiente cuando hay buen ajuste, pero en entornos muy ruidosos, como metro o avión, algo de ruido sigue filtrándose.
¿Qué características principales tienen los Skullcandy Crusher Wireless?
Auriculares Bluetooth circumaurales con hasta 40 h de batería, control deslizante de graves sensoriales con vibración háptica en las almohadillas, micrófono integrado compatible con iPhone y Android, aislamiento pasivo de ruido, diseño plegable y conexión alternativa por cable jack. Pesan 275 g.
¿Qué incluye la caja de los Skullcandy Crusher Wireless?
En la caja se incluyen los auriculares, un cable con jack para usarlos en modo cableado cuando la batería se agote, y el manual de usuario.
¿Qué es exactamente el control deslizante de graves y para qué sirve?
Es un deslizador físico lateral que activa una vibración háptica en las almohadillas: no solo amplifica los graves, sino que genera una sensación táctil en la oreja. Se regula desde cero, sin vibración extra, hasta el máximo, y se puede desactivar por completo.
¿Las 40 horas de batería son reales o dependen del uso del control de graves?
La cifra declarada es de hasta 40 horas. Usar el deslizador de graves a niveles altos puede reducirla algo, ya que los actuadores de vibración consumen energía adicional. A volumen y vibración moderados, la autonomía es representativa para uso habitual.
¿El aislamiento de ruido es cancelación activa o solo el cierre físico de las almohadillas?
Solo aislamiento pasivo: las almohadillas circumaurales sellan la oreja y reducen el ruido por barrera física. No hay electrónica activa, así que en entornos muy ruidosos —metro, avión— algo de sonido exterior puede filtrarse, pero a cambio no consume batería adicional.