Integra la arquitectura NVIDIA Blackwell en un formato compacto diseñado para integraciones de alto rendimiento. Esta unidad destaca por la incorporación de 16 GB de memoria GDDR7, lo que supone una evolución en el ancho de banda y la gestión de texturas pesadas en comparación con la generación anterior.
El núcleo cuenta con 4608 núcleos CUDA y se apoya en los núcleos Tensor de quinta generación para ejecutar la tecnología NVIDIA DLSS 4. Este sistema optimiza la generación de fotogramas mediante IA, manteniendo la fluidez en resoluciones exigentes. Por su parte, los núcleos RT de cuarta generación mejoran el cálculo del trazado de rayos (Ray Tracing), logrando una iluminación más precisa sin comprometer la estabilidad del sistema.
La refrigeración se basa en dos ventiladores Axial-tech. Este diseño utiliza un centro reducido para permitir aspas más largas y un anillo de barrera que focaliza la presión del aire hacia el disipador. Con un grosor de 2,5 ranuras y una longitud de solo 229 mm, la tarjeta es compatible con una amplia gama de chasis, incluyendo configuraciones Micro-ATX. Además, la tecnología 0dB detiene los ventiladores cuando la carga de trabajo es baja, eliminando el ruido durante tareas básicas o multimedia.
La fabricación se realiza mediante el proceso automatizado Auto-Extreme, que asegura soldaduras más limpias y una mayor vida útil del componente al evitar el estrés térmico durante el ensamblaje. La integridad estructural se refuerza con una placa posterior de aluminio que protege la PCB y evita la flexión del circuito. En conectividad, se han actualizado los puertos a DisplayPort 2.1b y HDMI 2.1b, preparados para resoluciones hasta 8K y altas frecuencias de refresco. Su eficiencia energética permite utilizarla con fuentes de alimentación desde 550 W, utilizando un único conector de 8 pines.