El PVPR o Precio recomendado es el precio al que el fabricante recomienda vender el producto que ha sido proporcionado por el fabricante, distribuidor u otro vendedor.
Powerplanet muestra el Precio recomendado como precio de referencia para fines de comparación.
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El DC600M es un SSD de 2,5 pulgadas con interfaz SATA III pensado para servidores y estaciones de trabajo que manejan cargas mixtas: lecturas y escrituras en proporciones equilibradas, sin inclinarse hacia ninguna de las dos en exclusiva. Con 960 GB de capacidad y memoria 3D TLC NAND, Kingston lo diseñó para mantener latencia e IOPS estables bajo carga real en entornos de rack, con protección hardware ante cortes de alimentación que muchos SSD de nivel inferior no incluyen.
El parámetro que define el perfil de este disco es 1 DWPD: puedes reescribir los 960 GB completos una vez al día, todos los días, durante toda la vida útil garantizada. Para cargas mixtas habituales como virtualización, almacenamiento de aplicaciones web o bases de datos de consulta frecuente con escrituras moderadas, ese margen es más que suficiente. La resistencia total acumulada que cubre ese ciclo es 1752 TBW, lo que da una idea del volumen de datos que la unidad puede manejar a lo largo de su vida. Donde este modelo empieza a quedarse corto es en escritura intensiva pura: si el servidor ejecuta bases de datos transaccionales de alto volumen con escrituras continuas y agresivas, lo razonable es evaluar modelos con 3 DWPD o más. Kingston respalda la durabilidad declarada con 5 años de garantía del fabricante.
El DC600M lleva condensadores de protección contra pérdida de alimentación, lo que en la práctica significa lo siguiente: si el servidor sufre un apagón inesperado mientras hay escrituras en curso, esos condensadores suministran la energía residual necesaria para que los datos en vuelo se escriban correctamente antes de que la unidad se apague. Al volver a arrancar, el disco lo hace en un estado consistente, sin necesidad de comprobaciones de integridad ni reconstrucciones de metadatos. Esta protección va en el propio hardware del disco, de forma independiente al sistema operativo, al controlador RAID o a cualquier configuración de software. Complementa esta fiabilidad un MTBF de 2.000.000 horas, el indicador de vida media esperada en operación continua que Kingston declara para esta serie.
En un entorno de servidor, los números que deciden el comportamiento bajo carga real son los IOPS y la latencia, no las velocidades secuenciales. El DC600M alcanza 94.000 IOPS de lectura aleatoria y 65.000 IOPS de escritura aleatoria en bloques de 4 KB, lo que lo sitúa en un rango válido para aplicaciones de servidor con acceso concurrente. Hay un dato de latencia que vale la pena entender: la escritura responde en 30 µs, mientras que la lectura tarda 200 µs. Esa asimetría es relevante para aplicaciones con muchas operaciones de escritura aleatoria pequeña, donde el disco reacciona más rápido en esa dirección de lo que los números de lectura podrían sugerir. En cuanto a la interfaz, SATA tiene un techo real de 560 MB/s de lectura secuencial y no compite en velocidad bruta con NVMe. Sin embargo, en infraestructuras que ya tienen backplane SATA desplegado, migrar a PCIe supone rediseñar el bastidor y sustituir el backplane, un coste que rara vez se justifica por rendimiento en cargas mixtas estándar. El hot-plug nativo hace posible sustituir la unidad sin detener el servidor, lo que importa en entornos de alta disponibilidad.
En escritura activa, el DC600M consume 3,6 W; en reposo baja a 1,3 W. La diferencia puede parecer pequeña por unidad, pero en un rack con cuarenta o cincuenta discos activos simultáneamente el consumo agregado y el calor generado afectan directamente al dimensionamiento de la refrigeración y al presupuesto energético del centro de datos. La temperatura operativa admite un rango de 0 a 70 °C, adecuado para el interior de un servidor en producción, y soporta vibraciones operativas de hasta 2,17 G, lo que cubre el entorno físico habitual de un bastidor con múltiples unidades giratorias cercanas.
¿Qué velocidades de lectura y escritura secuencial ofrece el Kingston DC600M de 960 GB?
Alcanza 560 MB/s de lectura secuencial y 530 MB/s de escritura secuencial a través de interfaz SATA III (6 Gbit/s). En acceso aleatorio de 4 KB logra 94.000 IOPS de lectura y 65.000 IOPS de escritura, con latencias de 200 µs y 30 µs respectivamente.
¿Cuántos TBW soporta el Kingston DC600M de 960 GB a lo largo de su vida útil?
La resistencia total garantizada es de 1752 TBW, equivalente a 1 DWPD durante toda la vida útil. Kingston respalda esta durabilidad con 5 años de garantía limitada y un MTBF declarado de 2.000.000 horas.
¿Qué tipo de memoria utiliza el Kingston DC600M y lleva caché DRAM?
Usa memoria 3D TLC NAND y sí incorpora caché DRAM, lo que contribuye a mantener la latencia y los IOPS estables bajo carga real en entornos de servidor o estación de trabajo.