El PVPR o Precio recomendado es el precio al que el fabricante recomienda vender el producto que ha sido proporcionado por el fabricante, distribuidor u otro vendedor.
Powerplanet muestra el Precio recomendado como precio de referencia para fines de comparación.
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El TUF Gaming A16 llega con una RTX 5050 de arquitectura Blackwell, el Ryzen 7 260 de 8 núcleos y una pantalla de 16 pulgadas a 144 Hz: un conjunto pensado para quien quiere jugar en escritorio con corriente sin llegar al precio de otros modelos de la familia. El chasis en gris Jaeger Gray pesa 2,2 kg y mide menos de 2,6 cm de grosor en la parte trasera, por lo que se mueve sin drama, aunque su sitio natural es el escritorio. Dos cosas hay que tener claras desde el principio: llega sin sistema operativo instalado y con los 16 GB de RAM en un solo módulo.
La RTX 5050 es la variante de entrada de la familia RTX 50 Blackwell para portátiles. Con 8 GB de VRAM GDDR7 tiene margen suficiente para cargar texturas en alta resolución sin saturar la memoria, y da acceso real a ray tracing y DLSS, las dos herramientas de NVIDIA para mejorar imagen y rendimiento a la vez. En resolución WUXGA 1920x1200, que es la pantalla que lleva este equipo, los títulos actuales se mueven con ajustes medios-altos con fluidez. Conviene ser directo: la RTX 5050 es el primer escalón de la generación, no su techo. Quien busque mover los AAA más exigentes en ajustes ultra o con ray tracing a tope necesitará un modelo superior. Y si se piensa instalar Linux, merece la pena comprobar el estado de los drivers para arquitectura Blackwell en la distribución elegida, ya que en el momento del lanzamiento no todas las distribuciones los traen maduros de serie.
La proporción 16:10 de esta pantalla da algo más de altura de imagen que un panel Full HD estándar en 16:9: se nota al jugar, y se nota más al tener dos ventanas abiertas a la vez. Los 144 Hz son el umbral funcional en gaming: la acción se sigue sin saltos visibles y la diferencia respecto a 60 Hz es inmediata. En cuanto al brillo, los 300 nits van bien en una habitación con luz controlada; si se juega cerca de una ventana con sol directo, el acabado antirreflectante ayuda, pero el brillo justo puede quedar algo limitado. Para uso en interior con luz artificial, no hay problema.
El Ryzen 7 260 sube hasta 5,1 GHz en turbo con sus 8 núcleos, suficiente para jugar y mantener otras tareas abiertas en paralelo sin que el procesador sea el que frene la experiencia. La RAM son 16 GB DDR5 a 5600 MHz, pero instalados en un solo módulo: el equipo funciona en canal simple de serie, lo que deja algo de rendimiento sin aprovechar respecto a dos módulos. La segunda ranura SO-DIMM queda libre, así que añadir un segundo módulo idéntico en cualquier momento activa el canal doble y mejora especialmente la gráfica integrada AMD Radeon 780M para tareas ligeras sin RTX activa. El máximo soportado es 64 GB. Y el punto que requiere un paso previo al primer arranque: el equipo llega sin sistema operativo instalado. Quien tenga una licencia de Windows de un equipo anterior puede reutilizarla; quien no, deberá comprarla aparte o instalar Linux antes de encender.
Con 70 Wh de capacidad, la autonomía en gaming con la RTX activa será corta: es la realidad de cualquier portátil a este nivel de potencia, no una excepción de este modelo. El adaptador de 200 W incluido es lo que garantiza el rendimiento completo. La carga rápida al 50% en 30 minutos ayuda: una pausa corta da margen para continuar. El puerto USB-C admite carga y sirve bien para ofimática o vídeo en movimiento, pero no sustituye al adaptador propietario en sesiones de juego exigentes. Quien viaje con un solo cable USB-C debe saber que la RTX no rendirá a pleno.
¿Qué gráfica lleva y para qué juegos es suficiente?
Monta una NVIDIA RTX 5050 con 8 GB GDDR7. En la resolución WUXGA de su pantalla mueve títulos actuales en ajustes medios-altos con fluidez, con acceso real a ray tracing y DLSS. Para AAA en ultra o ray tracing al máximo se necesitaría un modelo superior.
¿Incluye sistema operativo?
No. Llega sin sistema operativo instalado. Hay que comprar Windows por separado, reutilizar una licencia existente si las condiciones lo permiten, o instalar una distribución Linux antes del primer uso.
¿Se puede ampliar la RAM?
Sí. Lleva 16 GB DDR5 a 5600 MHz en un solo módulo SO-DIMM; la segunda ranura queda libre. Añadir un segundo módulo activa el canal doble y mejora el rendimiento. El máximo soportado es 64 GB.