El PVPR o Precio recomendado es el precio al que el fabricante recomienda vender el producto que ha sido proporcionado por el fabricante, distribuidor u otro vendedor.
Powerplanet muestra el Precio recomendado como precio de referencia para fines de comparación.
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Los AKG K240 Studio son auriculares de diadema circumaurales con cable, pensados para el trabajo estático en estudio: mezcla, masterización y escucha crítica. Las almohadillas rodean la oreja por completo y la diadema se ajusta sola al contorno de la cabeza. Con 240 g sin cable, están concebidos para sentarse a trabajar, no para llevarlos en movimiento.
El diseño semiabierto es lo primero que hay que tener claro antes de decidir. A diferencia de un auricular cerrado, la copa no sella la oreja por completo: deja pasar algo de sonido del entorno hacia dentro y, a la vez, filtra parte del sonido hacia fuera. Eso tiene una consecuencia práctica directa en grabación: si los usas mientras graba un micrófono de condensador cercano a volumen alto, el sonido que sale de los auriculares puede colarse en la captación. No son la opción idónea para grabar voz o instrumentos acústicos con el micrófono abierto. Para mezcla y escucha crítica en estudio sin micrófono activo, la apertura semiabierta produce una imagen sonora más natural y menos fatigante en sesiones largas. La diadema autoajustable y las almohadillas reemplazables circumaurales ayudan a aguantar horas seguidas con comodidad. Eso sí, las almohadillas son de piel sintética y con el uso continuado empiezan a pelarse; el hecho de que sean intercambiables es útil, pero implica un coste de reposición periódico que conviene tener en cuenta.
El cable se conecta al auricular mediante un conector mini XLR de 3 pines y se puede desenchufar y sustituir cuando falla, sin necesidad de reparar ni desechar los auriculares. Es una ventaja real para quien ha tenido que tirar cascos por un cable roto en el punto de unión. Eso sí, el mini XLR de 3 pines es un formato específico, no un jack estándar que encuentres en cualquier tienda de electrónica; conviene verificar el precio y la disponibilidad del recambio original antes de comprar. El cable de 3 m incluido termina en un jack 3,5 mm y lleva un adaptador roscable a 6,3 mm, así que conectan directamente tanto a interfaces de audio domésticas como a equipos portátiles. En cuanto a la compatibilidad de equipamiento: no necesitan un amplificador de auriculares dedicado para trabajar desde una interfaz doméstica habitual, aunque una fuente de mayor calidad mejora el resultado.
¿Qué tan duraderos son los AKG K240 Studio?
La diadema autoajustable y las almohadillas circumaurales reemplazables están pensadas para aguantar incontables horas de estudio. El cable desmontable con conector mini XLR permite sustituirlo si falla sin desechar los auriculares. Las almohadillas de piel sintética se deterioran con el uso continuado, pero al ser intercambiables se pueden reponer.
¿Qué incluye la caja de los AKG K240 Studio?
Se incluyen los auriculares, un cable de 3 m con conector mini XLR en el extremo del auricular y jack 3,5 mm en el otro, y un adaptador roscable de 3,5 mm a 6,3 mm para conectar a interfaces de audio o equipos de estudio.
¿Son semiabiertos o cerrados los AKG K240 Studio?
Son semiabiertos circumaurales. Esto produce una imagen sonora más natural y menos fatigante en sesiones largas, pero deja pasar sonido hacia fuera. No son recomendables para grabar voz con micrófono de condensador activo, donde conviene un auricular cerrado.
¿Necesito amplificador para usar los AKG K240 Studio con una interfaz doméstica?
No es obligatorio. Con 55 Ohm de impedancia y 104 dB SPL/V de sensibilidad, alcanzan un volumen de trabajo suficiente desde la salida de auriculares de la mayoría de interfaces domésticas. Una fuente de mayor calidad mejora el resultado, pero no es imprescindible para empezar.