El PVPR o Precio recomendado es el precio al que el fabricante recomienda vender el producto que ha sido proporcionado por el fabricante, distribuidor u otro vendedor.
Powerplanet muestra el Precio recomendado como precio de referencia para fines de comparación.
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El Kingston IronKey Keypad 200 es una memoria USB de 16 GB con un teclado alfanumérico de 11 teclas integrado en el propio cuerpo de la unidad. Antes de enchufarlo a ningún ordenador, introduces el PIN directamente en ese teclado: el conector USB tipo A no aparece en el sistema hasta que la unidad ya está autenticada. Kingston diseñó todo el producto a partir de esa idea: que el desbloqueo ocurra en la unidad, sin depender de ningún software ni del sistema operativo del equipo en el que la conectes.
El flujo de uso es este: introduces el PIN en el teclado físico, la unidad se desbloquea y entonces la conectas al puerto USB. El ordenador nunca ve una unidad sin autenticar. Al no necesitar ningún driver ni aplicación, funciona igual en Windows, macOS, Linux, Chrome OS y Android, en cualquier equipo, sin instalar nada. Hay un detalle que casi nadie menciona: el teclado lleva una capa de polímero que oculta las huellas dactilares sobre las teclas. Esto impide que alguien deduzca tu PIN observando qué teclas tienen más desgaste o suciedad, una vía de ataque sencilla en teclados sin ese recubrimiento. Una advertencia honesta: la unidad lleva una batería recargable integrada que alimenta el teclado para ese desbloqueo previo. Si la batería se agota, no puedes introducir el PIN hasta recargarla. Hay que tenerlo en cuenta si la guardas mucho tiempo sin usar.
Los datos se cifran por hardware con XTS-AES de 256 bits: el chip de cifrado opera dentro de la propia unidad, sin pasar por el sistema operativo. Quien encuentre o robe el pendrive solo ve datos ininteligibles sin el PIN correcto. Si alguien intenta adivinar el PIN a ciegas, la unidad ejecuta un ciberborrado irreversible tras 10 intentos fallidos del PIN de administrador: los datos desaparecen y no hay forma de recuperarlos. Es una protección definitiva contra ataques de fuerza bruta. Pero eso tiene una cara B que conviene conocer: si olvidas tanto el PIN de usuario como el de administrador, tampoco hay recuperación posible. Los datos se pierden de forma permanente. Quien compre esta unidad debe gestionar sus credenciales con cuidado desde el primer día. Para entornos con más de un usuario, la unidad separa dos roles: Admin y Usuario. Si el usuario olvida su PIN o lo bloquea tras demasiados intentos fallidos, el administrador puede restablecerlo sin borrar los datos, lo que resulta clave en uso corporativo o compartido.
La unidad tiene dos modos de solo lectura. El modo global lo configura el administrador de forma permanente: nadie puede escribir en la unidad mientras esté activo. El modo de sesión lo activa el propio usuario cada vez que conecta la unidad, sin necesidad de que haya un administrador detrás. Si vas a usar el pendrive en un ordenador ajeno o que no controlas, activas el modo sesión antes de conectarlo y cualquier intento del equipo de escribir en la unidad, incluido malware, queda bloqueado. Físicamente, la certificación IP68 garantiza que la unidad aguanta la inmersión en agua y la exposición al polvo sin sufrir daños, por lo que sobrevive a lluvia, salpicaduras o un olvido en un bolsillo que acaba en la lavadora.
¿Qué velocidades de lectura y escritura ofrece la Kingston IronKey Keypad 200 de 16 GB?
Alcanza 145 MB/s de lectura y 115 MB/s de escritura gracias a la interfaz USB 3.2 Gen 1. Son velocidades sólidas para una unidad cifrada por hardware, suficientes para transferir archivos grandes sin esperas excesivas.
¿Con qué sistemas operativos es compatible la Kingston IronKey Keypad 200?
Funciona en Windows, macOS, Linux, Chrome OS y Android sin instalar drivers ni software. El desbloqueo ocurre en el teclado físico de la propia unidad antes de conectarla, por lo que el sistema operativo la reconoce directamente como almacenamiento USB.
¿Qué ocurre si alguien intenta adivinar el PIN a la fuerza?
Tras 10 intentos fallidos del PIN de administrador, la unidad ejecuta un ciberborrado irreversible: los datos desaparecen por completo y no hay forma de recuperarlos. Es la protección definitiva contra ataques de fuerza bruta.